La generación de energía eléctrica inició en México a fines del siglo XIX.
La primera planta generadora que se instaló en el país (1879) estuvo en León, Guanajuato, y era utilizada por la fábrica textil
“La Americana". Casi inmediatamente se extendió esta forma de generar electricidad dentro de la producción minera y
escasamente para la iluminación residencial y pública.